ELUL 27- SHABAT 4/9
Quiero creer que estoy volviendo
Mario Benedetti
Vuelvo / quiero creer
que estoy volviendo
con mi peor y mi mejor historia
conozco este camino de
memoria
pero igual me sorprendo
hay tanto siempre que no llega nunca
tanta osadía tanta paz dispersa
tanta luz que era
sombra y viceversa
y tanta vida trunca
vuelvo y pido perdón por la tardanza
se debe a que hice muchos borradores
me quedan dos o tres
viejos rencores
y sólo una confianza
reparto mi experiencia
a domicilio
y cada abrazo es una recompensa
pero me queda / y no
siento vergüenza /
nostalgia del exilio
en qué momento consiguió la gente
abrir de nuevo lo que no se olvida
la madriguera linda que es la vida
culpable o inocente
vuelvo y se distribuyen mi jornada
las manos que recobro y las que dejo
vuelvo a tener un
rostro en el espejo
y encuentro mi mirada
propios y ajenos vienen
en mi ayuda
preguntan las preguntas que uno sueña
cruzo silbando por el santo y seña
y el puente de la duda
me fui menos mortal de lo que vengo
ustedes estuvieron / yo no estuve
por eso en este cielo hay una nube
y es todo lo que tengo
tira y afloja entre lo
que se añora
y el fuego propio y la ceniza ajena
y el entusiasmo pobre y
la condena
que no nos sirve ahora
vuelvo de buen talante y buena gana
se fueron las arrugas de mi ceño
por fin puedo creer en
lo que sueño
estoy en mi ventana
nosotros mantuvimos nuestras voces
ustedes van curando sus heridas
empiezo a comprender las bienvenidas
mejor que los adioses
vuelvo con la esperanza
abrumadora
y los fantasmas que llevé conmigo
y el arrabal de todos y el amigo
que estaba y no está ahora
todos estamos rotos
pero enteros
diezmados por perdones y resabios
un poco más gastados y más sabios
más viejos y sinceros
vuelvo sin duelo y ha llovido tanto
en mi ausencia en mis calles en mi mundo
El desafío de hoy puede resultar un tanto
complejo.
Volver sin duelo… me despierta a un espacio de
Teshuvá en el que decidimos quitarnos las ropas de luto por aquello que ya no
está, por lo que perdimos, por lo que se fue…
Damos fin a esa presencia ausente que tanto nos
sigue dañando. A esos hábitos que hemos perdido y sobre los que sentimos que
sin ellos no podremos avanzar.
Hoy volvemos- lashuv- teshuvá con ropas nuevas.
Agradeciendo lo que fue. Pero dejando los
recuerdos, las personas, las rutinas que supimos tener y ya no en su definitivo
lugar de descanso.
Volvemos más livianos.
No nos deben nada y no les debemos nada.
Todos tenemos derecho a volver a nuestros
lugares sin grilletes que dificultan nuestra marcha.
¡Shavúa Tov!


No siento que sea asi...lo que no está duele muuuuchooooo
ResponderBorrarCon el tiempo...se logra acomodarse...y ya esa presencia...está de otra manera...
Ahora en este tiempo...es tiempo de recordar lo bueno ydejar lo malo enel año que se va.